
PATRICIA DE SOUZA: EL ÚLTIMO CUERPO DE ÚRSULA (2000)
«En esa dirección, la novela puede leerse como una respuesta visceral a lo ensayado por Virginia Woolf en "Una habitación propia". De Souza lleva dicha premisa al extremo desde un pesimismo que visibiliza la sanción y la censura sobre la enunciación del sujeto femenino: para que esta pueda narrar y narrarse en libertad, la “habitación propia” deviene en celda».
Libro reseñado: Novela



